Internet no es un lugar seguro, no existe la privacidad absoluta.
En sus redes se cometen delitos, la mayoría de ellos impunes.
Se sacian necesidades humanas en un espacio cortoplacista, a mi parecer, de un modo asquerosamente banal y sin sentido.
La inmensidad de información es adictiva.
Es relativamente fácil intervenir en la intimidad personal de un sujeto y sobre todo, manipular pautas de comportamiento colectivas.
¿Quiénes son los que nos observan? ¿Quiénes son los que controlan nuestras vidas día a día?
Etiquetas: ideas, internet, palabras, pensamiento, privacidad
Febrero 24, 2008 a las 1:47 am
Mucho ateísmo, veo por aquí. Urge confianza. Yo creo en internet. Me saca de mi habitat reducido. Escojo amistades, etc., etc., etc., ¿DElitos, vicios, malhumores. Pues, los dejo y punto. ¡viva internet!
Comentarios diarios del Evangelio. Digite en el google: roberto viera gonzalez.
Febrero 24, 2008 a las 3:16 pm
CONSIDERO UNA ACERTADA REALIDAD EL CONTENIDO DE ESTA ENTREGA.
SIENTO QUE ES UNA GRAN REPONSABILIDAD EL BUEN USO DEL INTERNET, PORQUE COMO HERRAMIENTA CULTURAL Y DE DIVULGACIÒN ES LO MÀS GRANDE, PERO TAMBIÈN PUEDE LLEGAR A SER UN INSTRUMENTO PERVERTIDO QUE PUEDE PERJUDICAR AL CYBERNAUTA.
[PUBLICIDAD NO] –Editado por el Autor del Blog
Febrero 28, 2008 a las 3:21 pm
Si internet fuera peligrosa solo por los delitos que en ella se cometen vaya y pase. El problema es que es peligrosa también por otras razones.
Comparto contigo una cita de un especialista en privacidad americano
http://dertel.wordpress.com/2007/09/11/una-cita-y-una-reflexion-los-peligros-de-la-red/