Internet no es un lugar seguro, no existe la privacidad absoluta.
En sus redes se cometen delitos, la mayoría de ellos impunes.
Se sacian necesidades humanas en un espacio cortoplacista, a mi parecer, de un modo asquerosamente banal y sin sentido.
La inmensidad de información es adictiva.
Es relativamente fácil intervenir en la intimidad personal de un sujeto y sobre todo, manipular pautas de comportamiento colectivas.
¿Quiénes son los que nos observan? ¿Quiénes son los que controlan nuestras vidas día a día?




